Recubrimiento Parcial de Rodilla

La artritis afecta a más de 40 millones de estadounidenses.1 Si usted está leyendo este folleto, posiblemente sea uno de ellos. Existen muchas causas para el dolor de rodilla, además de una variedad de opciones de tratamiento. Este folleto revisa las causas y tratamientos del dolor de rodilla, destacando un tratamiento de rodilla más conservador. Aliviar el dolor y restablecer la movilidad de su rodilla puede permitirle hacer cosas simples, desde caminar hasta trabajar en el jardín, incluso jugar con sus nietos y, más importante aun, simplemente disfrutar nuevamente de la vida. La información es el primer paso para lograr un posible alivio del dolor articular.

Anatomía y Función de la Rodilla

La rodilla es la articulación más grande del cuerpo y es fundamental para prácticamente todas las actividades de rutina. La articulación de la rodilla se forma con los extremos de 3 huesos: el extremo inferior del hueso del muslo (fémur), el extremo superior del hueso de la canilla (tibia) y la rótula. Franjas de tejidos gruesos y duros llamados ligamentos conectan los huesos y estabilizan la articulación. Un revestimiento suave parecido al plástico llamado cartílago cubre los extremos de los huesos y evita que se rocen entre sí, permitiendo el movimiento flexible y prácticamente sin roce. El cartílago también sirve como un amortiguador, protegiendo a los huesos de las fuerzas que se ejercen entre ellos. Por último, un tejido blando llamado sinovial cubre la articulación y produce un líquido lubricante que reduce la fricción y el desgaste.

¿Qué causa mi dolor articular?

Normalmente, todas las partes de la articulación de la rodilla funcionan juntas y la articulación se mueve fácilmente y sin dolor. Sin embargo, las enfermedades o lesiones pueden entorpecer el funcionamiento normal de la articulación ocasionando:

  • Dolor;
  • Debilidad muscular;
  • Movimiento limitado.

Artrosis (OA)
Una de las causas más comunes del dolor de rodilla y de la pérdida de la movilidad es el desgaste del cartílago que recubre la articulación. Cuando esto sucede, los huesos se rozan entre ellos, causando bastante dolor e hinchazón, una enfermedad conocida como artrosis. El trauma o la lesión directa a la rodilla también puede provocar artrosis. Además, sin cartílago no hay amortiguación entre los huesos de la articulación, permitiendo la acumulación de sobrecarga en los huesos, lo que contribuye al dolor.

La artrosis es probablemente el trastorno articular más común en los Estados Unidos, afectando a 20 millones de personas aproximadamente.1

Otros Tipos de Artritis:

  • Artritis reumatoide (RA);
  • Artritis postraumática.

La artritis reumatoide es una enfermedad que afecta a 2.1 millones de personas aproximadamente1 en los Estados Unidos; afecta casi tres veces más a las mujeres.

  • La membrana sinovial (membrana que rodea la articulación) se engrosa e inflama
  • Dentro del espacio articular se produce demasiado líquido sinovial (líquido que lubrica la articulación)
  • La inflamación crónica daña el cartílago provocando pérdida de cartílago, dolor y rigidez

La artritis postraumática puede desarrollarse después de una lesión a la articulación:

  • El hueso y el cartílago no se sanan perfectamente;
  • La articulación ya no es lisa y estas irregularidades provocan más desgaste de la articulación.